martes, 5 de agosto de 2008

MUSICA CUBANA


El Viajero Ilustrado sabe que en Cuba puede vivir tres experiencias memorables y sensuales. Beber ron, fumar un puro que humea y huele como en ningún otro lugar del mundo y, desde ya, bailar, escuchar y disfrutar del son. Sin bien puede privarse del ron y del puro, le resulta imposible sustraerse al ritmo, dejar de imitar esa cadencia, resistir la tentación de repetir esos versos cantarinos y pegadizos del son.Lo que por supuesto El Viajero Ilustrado evita mencionar es ese genérico for export llamado salsa. Ante este barbarismo, los cubanos, que casi nunca se enojan, suelen responder: "Pero no, chico, la salsa es pa' lo fideos". Es que el son, como bien sabe El Viajero, es un ritmo antiguo, diferente y único, nacido de la confluencia de dos culturas. Por un lado, los descendientes de los negros llegados de más de cien tribus del Africa que aportaron toda su vitalidad y sus creativos instrumentos de percusión y, por otro lado, las cuerdas españolas. También el aspecto vocal del son resume un sincretismo apoyado en la décima española y el canto antifonal entre coro y solista de origen africano. Ambos elementos aportaron la melodía a un ritmo original, parecido a pocos, y que sería el prolífico padre de otros ritmos que gran parte del mundo, aunque por cierto no El Viajero Ilustrado, mete en la bolsa de esa mezcla llamada salsa.La historia del son, como todas las historias populares que se pierden en las brumas de los tiempos, es rica y atractiva, pero El Viajero prefiere buscar las razones en el sensual paisaje de los cuerpos: en ese ballet espontáneo y burbujeante que dibujan las cubanas al caminar, en ese particular vibrar de sus caderas que parecen repetir la infinita cadencia del mar; ese movimiento continuo que exuda las eternas fragancias del Caribe, de sus aguas y espumas, y que, con sus cabelleras, mecen las palmeras e imitan a un viento manso y tibio. Y también los cubanos, con sus gestos ampulosos y amables. Con sus bocas sonrientes y esos brazos de ébano húmedo. Y con sus renegridos ojos que prometen ilusiones hasta donde no las hay. Y desde ya, de esos niños, oscuros y movedizos. Puro mimbre y canela.Oriundo de la región oriental de la isla, especialmente de Santiago de Cuba y las serranías, el son se popularizó en las fiestas del carnaval a fines del siglo XVIII. Sus primeros intérpretes se acompañaban por un instrumento muy elemental compuesto por una caja pequeña de madera y tres cuerdas. Ese instrumento, llamado precisamente tres, se convertiría en el símbolo del son. Como sabe El Viajero, la estructura musical del son se basaba en la repetición constante de un estribillo de cuatro compases que se canta a coro; este estribillo recibe el nombre de "montuno" y funciona en contrapunto de una improvisación de un cantante solista. Es decir, una suerte de diálogo donde el coro canta, por ejemplo, "Vota la muleta y el bastón y podrás bailar el son...!" y el solista replica: "Hace tiempo que vivía / postergado en un sillón / hace tiempo que vivía / postergado en un sillón / y hoy corro la población... / Más rápido que un tranvía..." En ese momento El Viajero sabe que debe sumarse al "Vota la muleta y el bastón y podrás bailar el son...", con la mayor gracia posible.Cuando ve bailar el son, El Viajero comprende por qué durante mucho tiempo esta danza estuvo prohibida por "lasciva e indecente". Los cuerpos pegados, las piernas entrelazadas, ese movimiento, en el que la mujer contonea la cadera y el hombre hace gala de su destreza física y de su elasticidad suelen inhibirlo. Pero sabe que en la vida vale más el coraje que la estética y puede intentarlo mirando a los que saben. Así comprende que el secreto está en mover los hombros, la cintura y la pelvis en tiempos y ritmos diferentes sin perder la gracia… ni a la compañera.Entre los próceres del son, El Viajero reconoce al tradicional Septeto Nacional, de Ignacio Piñeiro, que supo darle forma musical a estos ritmos populares y lo difundió por gran parte del mundo en las primeras décadas del siglo XX. De los años 30 es el popular tema "El Manicero", que aún genera los trencitos en cumpleaños y casamientos. Y también reconoce el valioso aporte de Benny Moré, que en la década del 50 inundó las disquerías con esos discos duros y pesados ilustrados graciosamente con mulatas de vestidos pletóricos de volados. Si bien el son es oriundo de Cuba, entre sus vecinos hay ritmos auténticamente caribeños, casi primos hermanos, como la plena en Puerto Rico, el merengue en Santo Domingo y el más popular baile de Panamá: el tamborito. Es más, en la misma Cuba florecen expresiones soneras de sabor local, como por ejemplo el son habanero en la propia La Habana, el sucu-sucu en Isla de Pinos, el changuí en Guantánamo, el nengón del Cauto en la zona centro—oriental. Y otras expresiones de ritmos y letras juguetonas como la popular guaracha o el songo, que mezcla elementos del son y de la rumba. El gran cantante y compositor Ignacio Piñeiro solía cantar: "El son es lo más sublime para el alma divertir / se debiera de morir quien por bueno no lo estime." Como El Viajero ama la vida y respeta y comprende las identidades, cuando habla de son, sabe a qué se refiere.

lunes, 4 de agosto de 2008

EL JAZZ LATINO




Por supuesto, la musica latina no esta diseñada exclusivamente para el publico bailador, sobre todo las formas instrumentales. Aunque el fenomeno de la salsa nos da la impresion de que el baile es el elemento principal, hay varias razones por lo cual la musica afrocaribeña se aprecia tambien por los oyentes., Desde la epoca del Ragtime ha habido una relacion apacionada entre la del jazz norteamericano y la musica caribeña y siguiendo la tradicion del Cu Bop, ha habido muchos artistas que han cruzado las fronteras de la categorizacion musical a territorios mas creativos. Desde los pioneros del jazz afrocubano como Machito, Bauzá, O'Farrill, etc...), a otros artistas reconocidos como George Shearing, Cal Tjader, Mongo Santamaría, Willie Bobo, Clare Fischer, Francisco Aguabella y muchos mas, el genero denominado Latin Jazz representa la mezcla maravillosa de la musica caribeña y norteamericana. Aunque algo exlipsado por la salsa durante los 70, el jazz latino siempre se ha mantenido presente y ha resurgido a niveles de alta popularidad en los ultimos años. Las barreras que antes dividian la salsa y el jazz latino entre "musica bailable" versus "musica para escuchar" se han rapidamente desgastado, y audiencias a traves del mundo han reconocido y apreciado ambos generos aun mucho mas. Acercamientos armónicosSi intentamos identificar lo que distingue el jazz latino de la salsa, diriamos que el jazz latino suele ser tipicamente instrumental y mas libre ritmica y armonicamente. Mientras que ambos comparten las mismas estructuras ritmicas, el jazz latino ha podido expandir al incluir estilos en tiempos complejos o de 6 por 8, tanto como experimentar con una variedad de tiempos o aires (un hecho no muy conveniente para un publico bailador), y alejarse algo de la armonia tradicional y diatonica normalmente asociada con la musica bailable. (Esto no quiere decir que la salsa carece de armonia rica o diversa; ¡al contrario!). Las coloraciones armonicas ya exporadas durante la epoca del Be Bop eran preferencias logicas para los musicos del jazz latino; al expandirse la armonia del jazz, tambien lo haria el jazz latino, sobre todo durante la epoca de la fusion. Generalmente, los acardes se "rellenaban" de manera que se enriquecia el sonido al tocar los montunos.

fania all stars


Fania All-Stars es un grupo de música latina formado en Nueva York (Estados Unidos) en 1968 por los artistas más conocidos del sello Fania Records, a menudo aumentados por estrellas invitadas procedentes de otros sellos de música latina y de otros estilos. Aunque el sello fue vendido en 1997 (aunque editaba muy pocos discos al año durante su última época), la banda sigue reuniéndose periódicamente para realizar distintas giras.


El director artístico de la mayoría de las grabaciones de Fania All-Stars es Johnny Pacheco, fundador, junto con Jerry Masucci del sello. En 1968 Pacheco inventó una "superbanda" llamada Fania All-Stars ("Estrellas de Fania" en castellano) que agrupó a la élite de los músicos y cantantes de salsa para ejecuciones y grabaciones de grupo. En las filas de este super-grupo han militado algunos de los más importantes músicos de salsa y jazz latino de los últimos cuarenta años (en especial, los que han vivido en los Estados Unidos), provenientes tanto de las filas de Fania como de otros sellos. Entre las estrellas invitadas procedentes de otros géneros que han colaborado a menudo con Fania All-Stars están Manu Dibango, Jorge Santana (hermano de Carlos) y Eric Gale, entre muchos otros.

miércoles, 30 de julio de 2008

salsomania



Salsa, salsa puertoriqueña, salsa cubana, salsa neoyorquina, colombiana, venezolana... Salsa a fin de cuentas. Estas páginas se dedican a la música hispana más extendida en el mundo. Una música nacida para el baile e integradora de las herencias de todos los países que reciben del Caribe su fuente de inspiración.Aquí encontrará una historia de la salsa, ficheros de salsa en formato midi, imágenes de salsa, libros y vídeos de salsa y, cómo no, CDs de salsa que pueden ser adquiridos on-line.